INDIANA JONES URBANO
-Vivan el momento, amigos… Así termina su discurso, con un sorbo largo, ruidoso, casi imposible de realizar por lo extremoso que representa aguantar tanto tiempo la respiración deglutiendo hasta la última gota de brandy con coca que sirvió en ese vaso de vidrio -tan solo cinco minutos atrás- pero con el que ahora dibuja pequeños círculos invisibles en el aire acompañado por el tintineo de los hielos en su choque contra el cristal, señal que es el momento de servirse un trago más. Todos lo miramos y nos sorprendemos por su capacidad de beber, escuchamos con respeto y diversión, cada uno de sus monólogos, flotando siempre de la incredulidad divertida a la risa extrema, entonando carcajadas sonoras atraídas por su facilidad de tapar y destapar hoyos en su vida cotidiana. Todos sabemos que el es un superviviente, de esos que viajan y transitan de un lado a otro, llevados únicamente por la corriente de la propia vida, coleccionado historias que cualquiera de nosotros desearía tomar como propias,
El es uno de los Indiana Jones urbanos, de esos que deambulan por el mundo recolectando amigos, vivencias y aventuras, sin ataduras y con el ahora como insignia de todo lo que acontece en su vida. El futuro es tan solo un lugar que no conoce pero que se muere por visitar, tal ves algún día esté ahí –dice entre carcajadas y esa mirada alegre y un tanto vidriosa debido a los efectos del alcohol, que ya para las once de la noche hablan de botella y media -el solo- y es que al parecer el alcohol es el alimento con el que da fuerza a sus hasañaz. Sabe muy bien que extrayendo el nectar sabroso de esa planta de vidrio logra la anestesia perfecta para controlar esa conciencia suya que al igual que todas no para de hablar y juzgar, y aunque en especial la suya sea más negra que la noche , el a aprendido que dos botellas calman cualquier marea embravecida de pensamientos culposos. Porque mira que cuando nació su destino lo montó en la “montaña rusa” de lo material, de lo mundano y de lo superficial, ha volado sobre aves de abundancia –nunca bien habidas- pero sin duda disfrutó de los espejismos de poder que ofrece el dinero, ideal para su corazón bohemio y nocturno, la próxima vuelta lo llevó a bajo perdiéndolo en la nada y apartándolo de toda riqueza. Sin embargo la pobreza o la riqueza no entablan una hermandad directa con el, saben que están de paso –ambas-, que fueron enviadas para posarse a su lado, pero para nunca cobijarlo entre sus brazos. El habla de sueños que no son sueños, sino esperanzas confundidas con su deseo de tocar piso para después aferrarse a el, con ambas manos y por lo menos caminar –por un momento- como lo hacen los demás, los que lo conocemos de tiempo, simplemente lo miramos y sabemos que ese estado no durará lo suficiente a una semana o tal ves dos, cuando llegue un oportunidad de elevarse nuevamente del piso, la tomará sin saber porque, tal ves así lo requiera su instinto su ADN o su entorno, tal ves nunca sepamos que influye en el y tal ves el tampoco jamas el lo sepa. En este momento no se donde se encuentre muy probablemente este combatiendo en esa batalla interminable en contra de su conciencia.
El es uno de los Indiana Jones urbanos, de esos que deambulan por el mundo recolectando amigos, vivencias y aventuras, sin ataduras y con el ahora como insignia de todo lo que acontece en su vida. El futuro es tan solo un lugar que no conoce pero que se muere por visitar, tal ves algún día esté ahí –dice entre carcajadas y esa mirada alegre y un tanto vidriosa debido a los efectos del alcohol, que ya para las once de la noche hablan de botella y media -el solo- y es que al parecer el alcohol es el alimento con el que da fuerza a sus hasañaz. Sabe muy bien que extrayendo el nectar sabroso de esa planta de vidrio logra la anestesia perfecta para controlar esa conciencia suya que al igual que todas no para de hablar y juzgar, y aunque en especial la suya sea más negra que la noche , el a aprendido que dos botellas calman cualquier marea embravecida de pensamientos culposos. Porque mira que cuando nació su destino lo montó en la “montaña rusa” de lo material, de lo mundano y de lo superficial, ha volado sobre aves de abundancia –nunca bien habidas- pero sin duda disfrutó de los espejismos de poder que ofrece el dinero, ideal para su corazón bohemio y nocturno, la próxima vuelta lo llevó a bajo perdiéndolo en la nada y apartándolo de toda riqueza. Sin embargo la pobreza o la riqueza no entablan una hermandad directa con el, saben que están de paso –ambas-, que fueron enviadas para posarse a su lado, pero para nunca cobijarlo entre sus brazos. El habla de sueños que no son sueños, sino esperanzas confundidas con su deseo de tocar piso para después aferrarse a el, con ambas manos y por lo menos caminar –por un momento- como lo hacen los demás, los que lo conocemos de tiempo, simplemente lo miramos y sabemos que ese estado no durará lo suficiente a una semana o tal ves dos, cuando llegue un oportunidad de elevarse nuevamente del piso, la tomará sin saber porque, tal ves así lo requiera su instinto su ADN o su entorno, tal ves nunca sepamos que influye en el y tal ves el tampoco jamas el lo sepa. En este momento no se donde se encuentre muy probablemente este combatiendo en esa batalla interminable en contra de su conciencia.





















ellos son los que ganan más, tan solo por ir al mundial estarán recibiendo unos no tan despreciables 50,000 dls más las oportunidades que te da un escaparate mundial. Me preocupa que este miércoles México salga a atacar confiado de su calidad de local –el Azteca pesa -dicen- y así debe ser no por nada la capacidad para los ciento y tantos mil espectadores, pero los gringos no lo van a cargar se los aseguro, y en el caso de que Aguirre no haya aprendido sus lecciones de humildad nos va a cargar el payaso y nos va llevar la… y tendremos que conformarnos con ver de lejos aun más de por si a jugadores como Kaka o Cristiano Ronaldo y desear que gane Brasil que porque es del continente americano –dicen por ahí-. Espero con todo el corazón pambolero que no se equivoquen, ni el técnico ni los jugadores, que México gane y juegue bien, que calle bocas centroamericanas pero sobre todo…
